Meditación
- 2 nov 2017
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Siempre quisiéramos encontrar un espacio para nosotros en esta época de tantas distracciones, y cada vez se hace mas vital, y necesario. Estamos sobre-estimulados visualmente, mentalmente en cada momento, a cada segundo, lo justo seria encontrar un espacio de tranquilidad, un espacio reservado creado por ti mismo, sea en un lugar natural como un parque o en el espacio donde vives, donde puedas crear tu propio santuario de meditación, con objetos sagrados, significativos para ti, piedras, plantas, incienso, música suave, o silencio. Todo esto hace que se recree una atmósfera armoniosa externa e internamente, pues provocar nuestros sentidos y enfocarlos a un espacio placentero es lo que puede motivarnos a meditar con una decisión plena.
La meditación no es forzar la mente y controlarla, la meditación es todo lo contrario, es aprender a oír nuestros pensamientos, esos ruidos que vienen del exterior lejanos y cercanos, es lograr encontrar el punto cero, y ese centro, es el estado del Ser mas absoluto, donde nada importa, y donde el silencio reina después de la tormenta de los pensamientos, y allí se asientan todas las creaciones de la mente, es allí donde se detiene el tiempo, aparece la magia de la quietud y el instante de plenitud.
Solo cerrando los ojos, y encontrando una postura adecuada, solo buscando un momento para mirar en mi interior y hacer un viaje interior simplemente soltando todo, sin aferrarme a nada, solo permitiéndome Ser.
La meditación esta en todo lugar es solo un estado de conectarse y estar presente, no hay futuro, no hay pasado.
Solo respiro, inhalo...exhalo....siento la vida... puedo sentir las pulsaciones y eso es meditar.



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